Es bonito sentirse querido, realmente es lo más bonito del mundo. Saber que existen personas que pueden hacerte sentir bien y te enseñan cosas bonitas de la vida. Al final resultó ser verdad eso de que solo había que esperar, que tiempos mejores llegarían. No sé cuanto tiempo durará pero no me importa, ahora mismo lo esencial es disfrutar de cada día y no pensar en qué pasará mañana.