Las personas, maravillosas, son seres extraordinarios y complejos. Parecerá que son prácticamente iguales, la mayoría tienen dos ojos, una nariz y una boca, algunos tendrán la suerte de ser mas guapas que otras pero la belleza es algo subjetivo. Y es que aunque se parezcan, realmente hay que conocerlas para saber que no hay dos idénticas.
A lo largo de mi corta vida he tenido el privilegio de encontrar diferentes tipos de personas, algunas que sonríen sin motivo, otras que lloran, otras que se sienten superiores, otras que engañan, mienten, tristes, inteligentes, ingenuas, decididas, extrañas, algunas que creen tener suerte, otras que experimentan cambios día tras día, débiles, testarudas, fuertes, sensibles, impotentes, personas que juzgan al azar, que se valen de las apariencias, espontáneas, talentosas, luchadoras, incluso he llegado a conocer personas que creen ser tan independientes que no necesitan de la ayuda de nadie.
Todas son diferentes y tienen algo especial, además, hay que destacar que cada una siente tener diferentes problemas y que a cada una le afectarán las cosas de una forma u otra.
Mi madre siempre me ha dicho que cuando tienes un día malo es porque al día siguiente todo irá mejor, pero creo que eso no puedes decírselo a alguien que lleva toda su vida viviendo en la calle, todo es distinto.
Hay personas que consideran que es un problema haberse quedado sin maquillaje, otras, sin embargo, temen que otro árbol pueda ser talado en la selva africana.
Muchas tienen personalidades interesantes, otras pueden esconder grandes sorpresas buenas, a veces, incluso, malas. Pero así son las personas, todas tienen algo que descubrir, todas tienen sentimientos, gustos y aficiones varias, es por eso que en este mundo podemos encontrar de todo un poco y sentirnos afortunados de nos ser víctimas de la monotonía.

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